El Sacudon Tecnológico

El modelo rentístico monoexportador petrolero que ha dado sustento al anquilosado Estado liberal burgués durante al menos los últimos 50  años en Venezuela debe llegar a su fin si se quiere que un Estado democrático y social de derecho y de justicia, tal como se anuncia en el preámbulo de nuestra Constitución, sirva de estructura de soporte a la Revolución socialista que nuestro pueblo está empeñado en construir y que tiene el plan de la patria como hoja de ruta dejada por el comandante Hugo Chávez.

Sin duda alguna se puede decir que actualmente el proceso revolucionario se encuentra ante el reto mas importante desde aquellos aciagos días de abril de 2002 y diciembre-enero de 2003 cuando la oligarquía venezolana trató infructuosamente, con golpe de Estado y paro-sabotaje petrolero incluido, de dar al traste con la Revolución Bolivariana, lo que implica que todas y todos tenemos que dar nuestro máximo esfuerzo y compromiso para dar el salto definitivo que garantice que esta rebelión popular anticapitalista y antineoliberal iniciada aquel 27 de febrero de 1989 sea irreversible de una vez y para siempre.

El sacudón de las estructuras del Estado debe tener indudablemente como eje transversal la apropiación social del conocimiento y la masificación y uso de las tecnologías de información libres (TIL), herramientas fundamentales que ayuden a fortalecer la democracia participativa y protagónica, luchar contra la corrupción, la simplificación de los trámites ciudadanos, la profundización del ejercicio democrático de la voluntad del pueblo y la socialización de la gestión de Gobierno a través de todos los organismos del Poder Popular, por solo mencionar algunas.

“O inventamos, o erramos”, decía el maestro Simón Rodríguez, así que colocados en este transito histórico retomamos ese llamado y decimos que ya es tiempo de voltear la mirada hacia nosotras y nosotros buscando, en esos talentos que andan regados a lo largo y ancho de nuestro país con sus morrales llenos de sueños y esasenormes ganas de contribuir a la explosión masiva del conocimiento, los proyectos e ideas que contribuyan a transformar el modelo económico ya desgastado hacia otro eminentemente productivo en el que la satisfacción de las necesidades de las mayorías sea el norte, en detrimento del afán de lucro y la maximización de las ganancias a costa de la vida de seres humanos y recursos naturales.

Los "Nativos Digitales"

El término “nativos digitales” fue acuñado por allá en el año 2001 por un escritor estadounidense llamado Marc Prensky en un libro titulado Inmigrantes digitales. Se refiere a una generación de jóvenes, generalmente menores de 30 años, quienes han crecido con la explosión masiva de la tecnología (computadoras, videos y videojuegos, música digital, cámaras de video, celulares, internet y otros entretenimientos y herramientas afines), por ello tienen una habilidad innata para el lenguaje y el entorno digital y hasta pareciera que son elementos inseparables de sus vidas.

Pero si tenemos “nativos digitales”, cómo se puede llamar a los que no son de esa generación, el mismo Prensky establece una definición para aquellos quienes vienen del mundo analógico y les ha tocado un acercamiento hacia un entorno altamente tecnificado, creado por las tecnologías de información y comunicación, él los llama “inmigrantes digitales”, y no son más que personas que generalmente tienen entre 30 y 55 años de edad y que no nacieron en el mundo digital pero que, en algún momento de sus vidas, se fascinaron con y adoptaron muchos o la mayoría de los aspectos de las nueva tecnologías. 

En su informe Medición de la sociedad de la información, del año 2013, de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (ITU, por sus siglas en inglés), se desprende que el total de “nativos digitales” ronda los 363 millones de personas, aproximadamente 5,2% de la población mundial, y que existe una importante brecha generacional en los países pobres producto de la enorme brecha digital que existe con los países ricos.

Si queremos que en la Revolución Bolivariana los jóvenes, “nativos digitales”, se empoderen y protagonicen la transformación de nuestro mundo mediante el poder de las tecnologías de la información y la comunicación, no basta con llenar las plazas y universidades de acceso gratuito a internet, fundamental para disminuir la brecha digital sin lugar a dudas, sino que debemos hacer enormes esfuerzos en construir entre todas y todos nuevas formas educativas que rompan con el modelo tradicional en el que existe el educador y el educando y que profundicen la incorporación de un diálogo de saberes, necesariamente horizontal, que desarrollen las capacidades colectivas para alcanzar en forma democrática e irreversible los objetivos, que como pueblo en rebelión, nos hemos trazado en el plan de la patria.

@hensaca
Caracas